Con Transit, los traductores ya no tienen que aprender cómo utilizar un determinado procesador de texto o un programa de DTP, ya que independientemente del formato original del documento, los traductores siempre trabajan en el mismo entorno: el editor de traducción de Transit.
El editor está altamente optimizado y ayuda en todas las actividades típicas de la traducción: permite la consulta interactiva de traducciones anteriores, garantiza la coherencia terminológica, permite la previsualización del resultado de la traducción, ayuda en la revisión e incorpora múltiples controles automatizados de calidad que van mucho más allá de una simple corrección ortográfica.
Además, el traductor se puede desentender de cuestiones de formato y se puede concentrar en el desempeño de su labor: traducir. La experiencia lo demuestra: los traductores que han aprendido a trabajar con Transit ya no quieren otra herramienta.